Noviembre 2010 / Medinaceli, SORIA

Ludovico Pastore- ¿Cómo comenzó en el mundo de las artes visuales?

Tatiana Tatarescu- No empecé. Mi primera experiencia en lo que llamáis arte fue cuando me caí accidentalmente en la cubeta de leche del granero de mia abuelo y escribí con mis pezones los nombres de mis quince hermanos varones. Ser mujer es una carga que me acompaña desde la infancia. La soledad, la leche, lo más negro del follaje fueron mis compañeros de viaje.

LP- Durante su extensa carrera que ya dura más de tres décadas ¿Cuál ha sido el proyecto que le ha dado más satisfacción?

TT- No podría hablar de un proyecto en concreto. Sin embargo, mi estancia en la K2(*) sacó durante meses la fuerza bruta que llevaba dentro. Si bien me eran indiferentes las inquietudes políticas de aquellos estudiantes, encontré en ellos una parcela de libertad de la que brotaron los pilares de mi pensamiento actual. Aún me emociona recordar el impacto que causó "Prajit Lapte".
*Las comunas K1 y K2 surgieron en 1967 dentro del movimiento radical juvenil de los estudiantes de la Universidad Libre de Berlín; los miembros de dichas comunas formaban parte de la Liga Socialista de Estudiantes Alemanes.

LP- Son muchos los trabajos en los que se ha expuesto a dolor, desgaste físico y peligro ¿Cuál ha sido el proyecto más complicado con el que se ha encontrado?

TT- Para mí el dolor físico es sólo una forma de acercarme a las verdades de este mundo; tan efectiva y precisa como contemplar un atardecer. Aunque quizas ahora hay performances que no me planteo repetir nunca más. "Negru Prieten"* sólo se puede hacer una vez en la vida.
*En esta performance, ralizada en la Iglesia fortificada de Cisnadi, Tatiana aparecía desnuda de cintura para arriba, en pleno invierno, untaba su espalda con melaza y semillas; después siete cuervos picoteaban su espalda desnuda durante 23 minutos.

LP- Como pionera en el mundo de las performances ¿Cuál es tu opinión de la evolución de la performance desde que comenzó hasta la actualidad?

TT- Actualmente la performance se ha convertido en un mero subproducto de la sociedad del espectáculo. Lo último que me ha interesado es "Ritmo 2" (1974) de M. Abramovic.

LP- ¿En qué otros artistas visuales te fijas?

TT- Mi contacto con el mundo del arte es escaso. Ahora encuentro inspiración, incluso diría ejemplo, en la gente llana de pueblo. Mi amigo Maxi de 68 años lleva más de 50 años al frente de un humilde taller de soldadura de pueblo, sabe más de la vivencia artística que muchos de los que pasean su obra por el circuito oficial del establishment.

LP- Durante muchos años Boris fue tu compañero para los proyectos de performance ¿Qué diferencias encuentras entre trabajar sola y trabajar con otros artistas?

TT- Ninguna. ¿Quién es artista y quién espectador? Nunca estoy sola.

Tras la muerte accidental de Boris en la polémica performance "Dans Pentru saptesprezece Tractoare si o Aripa Delta" (1979) (Danza para diecisiete tractores y un ala delta), Tatiana abandona abruptamente su intensa carrera artística. Después de 20 años, Tatiana, alentada por los tres últimos alumnos de su escuela de arte, decide reanudar su carrera artísica.
Le llega en un sueño la inspiración para volver a trabajar.

LP- Tras 20 años. ¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

TT- Vâra es mi única obra de vejez, espero que no sea la última.

LP- ¿Cuáles son tus planes de futuro?

TT- Actualmente me atrae mucho el mundo de la música soy componiendo una sinfonía para Steel Drum y Theremin de título “Cârnati masa regula” “Masa reglada de carne”